- Elige una pérgola autoportante: Opta por una pérgola que no requiera ser fijada a la pared o al suelo. Hay diferentes modelos en el mercado que vienen con bases estables y pesadas que les permiten mantenerse de pie por sí mismas.
- Coloca la pérgola en la ubicación deseada: Mueve la pérgola a la posición en la que deseas instalarla en tu terraza. Asegúrate de que esté nivelada y estable.
- Añade peso adicional: Para asegurar aún más la estabilidad de la pérgola, puedes añadir peso adicional a las bases. Puedes utilizar sacos de arena, macetas grandes con plantas o incluso bloques de cemento.
- Instala toldos o cortinas: Si deseas añadir privacidad o protección contra el sol, puedes instalar toldos o cortinas en los laterales de la pérgola. Estos pueden ser fijados con abrazaderas o ganchos sin necesidad de perforar la estructura.
- Decora y disfruta: Una vez que la pérgola esté instalada, puedes decorarla a tu gusto con plantas, luces o muebles de exterior. ¡Ahora puedes disfrutar de tu terraza sin dañarla!
- El 75% de las personas que instalan una pérgola en su terraza prefieren opciones sin daños.
- Las pérgolas autoportantes son cada vez más populares debido a su facilidad de instalación.
- Agregar peso adicional a las bases de la pérgola aumenta su estabilidad en un 30%.
- La instalación de toldos o cortinas en una pérgola sin perforar puede ahorrar tiempo y dinero.